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Obtención de los GRD: dos factores clave para una codificación de calidad
Obtención de los GRD: dos factores clave para una codificación de calidad
Obtención de los GRD: dos factores clave para una codificación de calidad
La codificación de los egresos hospitalarios mediante GRD depende de dos factores fundamentales: las competencias del profesional responsable de la codificación y la calidad del registro clínico.
Profesional responsable de la codificación:
No es suficiente considerar únicamente la posesión de un certificado de aprobación de un curso de codificación GRD o la experiencia declarada. Si bien ambos antecedentes son relevantes, por sí solos no garantizan que el profesional cuente con las competencias necesarias para realizar una codificación clínica de calidad, considerando que la profundidad y el nivel de exigencia de los programas de formación disponibles en el mercado pueden ser muy variables.
Por ello, al momento de seleccionar codificadores clínicos, resulta recomendable incorporar evaluaciones técnicas que permitan verificar sus competencias reales. Una forma sencilla y efectiva consiste en presentar casos clínicos reales o simulados y solicitar su codificación, evaluando posteriormente la correcta aplicación de las reglas. Este tipo de evaluación permite medir el desempeño del profesional en condiciones similares a las que enfrentará en su trabajo cotidiano y constituye un criterio de selección mucho más confiable que la sola revisión de certificados o antecedentes curriculares.
Calidad del registro clínico:
En la codificación se debieran revisar todos los documentos de la atención del paciente, tal como epicrisis, protocolos quirúrgicos, evoluciones médicas, resultados de exámenes y biopsias, entre otros. La calidad y legibilidad de dicha documentación constituyen la base para realizar una codificación adecuada y, en consecuencia, para la correcta asignación del GRD.
Sabemos ampliamente, por tanto, que resulta fundamental que el registro médico sea claro, preciso y lo más completo posible, de manera que refleje fielmente la condición clínica y la evolución del paciente durante todo su proceso de hospitalización. No siempre es sencillo, requiere orden y capacidad de consignar en términos médicos universales las diversas condiciones médicas que padece el paciente, particularmente, durante estancias prolongadas.
En términos concretos ¿qué significa realmente el impacto del registro clínico en GRD?
El personal médico y los distintos profesionales de salud involucrados en la atención del paciente conocen su situación y evolución clínica de forma directa con actualización diaria, lo que, sumado a la carga de trabajo, lleva en muchas ocasiones a sintetizar la historia clínica o registrarse de forma un poco más genérica. En la mayoría de las veces, no constituye un problema interno porque el equipo clínico conoce el contexto actual, tiene acceso a la documentación o se informan diariamente en las entregas de turno, pero ¿qué pasa cuando hay algún cambio en el personal o la ficha debe ser revisada por otra unidad durante un traslado o en este caso, por un/a codificador/a GRD? Lo que era obvio, lógicamente, deja de parecerlo y comienzan a surgir las dudas y/o inexactitudes. El diagnóstico es deber legal del profesional médico, y de acuerdo, a indicaciones ministeriales en el país, no se debe codificar nada que no se encuentre descrito explícitamente en el registro clínico del paciente. De ahí, la relevancia de contar con información precisa en la ficha clínica, que sea verificable en la documentación y a la vez, de tener la posibilidad de resolver las dudas clínicas con el equipo médico, si así se necesitara.
Recordemos que la agrupación en un determinado GRD, ya sea médico o quirúrgico, dependerá del diagnóstico o procedimiento principal respectivamente, y a su vez, la severidad de este GRD depende de los diagnósticos secundarios, ya sea presentes previo a la hospitalización o que hayan surgido durante la evolución de la enfermedad, esperables o asociados a una complicación. Esto genera un impacto en el peso GRD final, siendo un reflejo de la complejidad en términos del consumo de recursos, y, por ende, asociado al mecanismo de financiación
Revisemos las siguientes situaciones:
Así, una codificación de calidad debiera reflejar claramente la condición clínica del paciente, su gravedad actual, el consumo de recursos utilizados (exámenes, cirugías, el uso de ventilación mecánica, dispositivos protésicos, entre otros). Esto permite un análisis de eficiencia basado en GRD más ajustado a la realidad local del servicio o recinto hospitalario.
Ahora, si revisamos desde la perspectiva de un hospital público o clínica privada ¿Cuánto dinero pudiera perderse por una asignación errónea del GRD?
Según los casos anteriormente comentados, veamos cómo se ve afectado el financiamiento. Para el siguiente ejemplo, vamos a suponer que el precio base es el siguiente:
Simulación del caso 1:
“Paciente de 64 años, con antecedentes de HTA y DM2. Ingresa de forma electiva por una coxartrosis primaria derecha. Se realiza una artroplastia total de cadera, sin incidentes. Durante los exámenes de rutina, se pesquisa una baja del hematocrito y se decide transfusión de dos unidades de glóbulos rojos. Evoluciona de forma favorable, radiografía de control OK, y se da de alta a los tres días.”
Ahora, la misma situación, pero con un mejor registro clínico:
“Paciente de 64 años, con antecedentes de HTA y DM2. Ingresa de forma electiva por una coxartrosis primaria derecha. Se realiza una artroplastia total de cadera, sin incidentes. Durante los exámenes de rutina, se pesquisa una baja del hematocrito, se diagnostica una anemia aguda postoperatoria y se decide transfusión de dos unidades de glóbulos rojos. Evoluciona de forma favorable, radiografía de control OK, y se da de alta a los tres días.”
En ambos casos, la situación es la misma, pero no se deben asumir condiciones médicas no explícitas en la ficha. Los registros médicos siempre son relevantes, pero es especialmente importante de considerar estas situaciones en los establecimientos, ya sea públicos o privados, que cuentan con registro basado en IRGRD.
Las causas de una anemia pueden ser múltiples, un examen positivo no siempre es indicativo de una infección y por muy evidente que pueda parecer, una complicación asociada a una cirugía pudiera ser el factor que permita explicar la estancia final del paciente, permitir un mejor reflejo de la eficiencia en la gestión y por ende, justificar su financiamiento.
La codificación de los egresos hospitalarios mediante GRD depende de dos factores fundamentales: las competencias del profesional responsable de la codificación y la calidad del registro clínico.
Profesional responsable de la codificación:
No es suficiente considerar únicamente la posesión de un certificado de aprobación de un curso de codificación GRD o la experiencia declarada. Si bien ambos antecedentes son relevantes, por sí solos no garantizan que el profesional cuente con las competencias necesarias para realizar una codificación clínica de calidad, considerando que la profundidad y el nivel de exigencia de los programas de formación disponibles en el mercado pueden ser muy variables.
Por ello, al momento de seleccionar codificadores clínicos, resulta recomendable incorporar evaluaciones técnicas que permitan verificar sus competencias reales. Una forma sencilla y efectiva consiste en presentar casos clínicos reales o simulados y solicitar su codificación, evaluando posteriormente la correcta aplicación de las reglas. Este tipo de evaluación permite medir el desempeño del profesional en condiciones similares a las que enfrentará en su trabajo cotidiano y constituye un criterio de selección mucho más confiable que la sola revisión de certificados o antecedentes curriculares.
Calidad del registro clínico:
En la codificación se debieran revisar todos los documentos de la atención del paciente, tal como epicrisis, protocolos quirúrgicos, evoluciones médicas, resultados de exámenes y biopsias, entre otros. La calidad y legibilidad de dicha documentación constituyen la base para realizar una codificación adecuada y, en consecuencia, para la correcta asignación del GRD.
Sabemos ampliamente, por tanto, que resulta fundamental que el registro médico sea claro, preciso y lo más completo posible, de manera que refleje fielmente la condición clínica y la evolución del paciente durante todo su proceso de hospitalización. No siempre es sencillo, requiere orden y capacidad de consignar en términos médicos universales las diversas condiciones médicas que padece el paciente, particularmente, durante estancias prolongadas.
En términos concretos ¿qué significa realmente el impacto del registro clínico en GRD?
El personal médico y los distintos profesionales de salud involucrados en la atención del paciente conocen su situación y evolución clínica de forma directa con actualización diaria, lo que, sumado a la carga de trabajo, lleva en muchas ocasiones a sintetizar la historia clínica o registrarse de forma un poco más genérica. En la mayoría de las veces, no constituye un problema interno porque el equipo clínico conoce el contexto actual, tiene acceso a la documentación o se informan diariamente en las entregas de turno, pero ¿qué pasa cuando hay algún cambio en el personal o la ficha debe ser revisada por otra unidad durante un traslado o en este caso, por un/a codificador/a GRD? Lo que era obvio, lógicamente, deja de parecerlo y comienzan a surgir las dudas y/o inexactitudes. El diagnóstico es deber legal del profesional médico, y de acuerdo, a indicaciones ministeriales en el país, no se debe codificar nada que no se encuentre descrito explícitamente en el registro clínico del paciente. De ahí, la relevancia de contar con información precisa en la ficha clínica, que sea verificable en la documentación y a la vez, de tener la posibilidad de resolver las dudas clínicas con el equipo médico, si así se necesitara.
Recordemos que la agrupación en un determinado GRD, ya sea médico o quirúrgico, dependerá del diagnóstico o procedimiento principal respectivamente, y a su vez, la severidad de este GRD depende de los diagnósticos secundarios, ya sea presentes previo a la hospitalización o que hayan surgido durante la evolución de la enfermedad, esperables o asociados a una complicación. Esto genera un impacto en el peso GRD final, siendo un reflejo de la complejidad en términos del consumo de recursos, y, por ende, asociado al mecanismo de financiación
Revisemos las siguientes situaciones:
Así, una codificación de calidad debiera reflejar claramente la condición clínica del paciente, su gravedad actual, el consumo de recursos utilizados (exámenes, cirugías, el uso de ventilación mecánica, dispositivos protésicos, entre otros). Esto permite un análisis de eficiencia basado en GRD más ajustado a la realidad local del servicio o recinto hospitalario.
Ahora, si revisamos desde la perspectiva de un hospital público o clínica privada ¿Cuánto dinero pudiera perderse por una asignación errónea del GRD?
Según los casos anteriormente comentados, veamos cómo se ve afectado el financiamiento. Para el siguiente ejemplo, vamos a suponer que el precio base es el siguiente:
Simulación del caso 1:
“Paciente de 64 años, con antecedentes de HTA y DM2. Ingresa de forma electiva por una coxartrosis primaria derecha. Se realiza una artroplastia total de cadera, sin incidentes. Durante los exámenes de rutina, se pesquisa una baja del hematocrito y se decide transfusión de dos unidades de glóbulos rojos. Evoluciona de forma favorable, radiografía de control OK, y se da de alta a los tres días.”
Ahora, la misma situación, pero con un mejor registro clínico:
“Paciente de 64 años, con antecedentes de HTA y DM2. Ingresa de forma electiva por una coxartrosis primaria derecha. Se realiza una artroplastia total de cadera, sin incidentes. Durante los exámenes de rutina, se pesquisa una baja del hematocrito, se diagnostica una anemia aguda postoperatoria y se decide transfusión de dos unidades de glóbulos rojos. Evoluciona de forma favorable, radiografía de control OK, y se da de alta a los tres días.”
En ambos casos, la situación es la misma, pero no se deben asumir condiciones médicas no explícitas en la ficha. Los registros médicos siempre son relevantes, pero es especialmente importante de considerar estas situaciones en los establecimientos, ya sea públicos o privados, que cuentan con registro basado en IRGRD.
Las causas de una anemia pueden ser múltiples, un examen positivo no siempre es indicativo de una infección y por muy evidente que pueda parecer, una complicación asociada a una cirugía pudiera ser el factor que permita explicar la estancia final del paciente, permitir un mejor reflejo de la eficiencia en la gestión y por ende, justificar su financiamiento.
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